Con billeteras virtuales y apps dedicadas es muy fácil intercambiar criptos para generar beneficios inmediatos o mediano plazo. Las claves de un mercado que fluctúa constantemente y consejos para empezar.

El mundo de las criptomonedas sigue creciendo y abriendo puertas para los que se animan a investigar e invertir. Muchos sueñan con un golpe de suerte, como el que gastó un par de miles de dólares en una moneda virtual y ahora es millonario. Y también están los más precavidos, que solamente apuestan por mantener su capital o recuperar un poco de lo que gastan con una tarjeta de débito.

Pero en la jerga cripto hay dos posiciones muy claras: los “holders”, las personas que “guardan” (hold, en inglés) los activos digitales, apostando al crecimiento a largo plazo; y los “traders” (o day traders), los que intercambian a diario para generar una ganancia e incluso vivir de eso, del pequeño -o gran- margen que logran con la compra-venta virtual. Aunque puede haber posiciones intermedias.

Leé también: Cómo comprar cripto dólares y usarlos con una tarjeta de débito que devuelve un porcentaje de lo que se gasta

Los holders (o hodlers, también se usa la palabra mal escrita), suelen más conservadores. Ahorran “en el colchón”, pero en vez de guardarlo en el banco o debajo de la cama, lo hacen en billeteras virtuales o diversas plataformas. Y solamente tienen que comprar los activos para esperar que rindan sus frutos. Los que apuestan al “intercambio”, los traders, tienen que estar conectados gran parte del día, informarse y saber que un mal día les puede generar muchas pérdidas.

Lobos de Wall Street desde el celular

Las historias de Nicolás y Matías son parecidas, por su fanatismo por la bolsa de valores, la compra y venta y la apuesta a la innovación. La diferencia está en la edad y su presente: el primero tiene 37 años y vive de intercambiar criptos. El segundo tiene solamente 15 y llegó a esto con el apoyo de sus padres y mucho de emprendedor.

“Me gustaba mucho el trading -la compra y venta de acciones-, pero siempre necesitabas de un intermediario. Con las criptos eso se pierde: vos sos tu propio broker. No necesitás gente en el medio. Comprás y vendés cuando querés”, detalló Nicolás, que hace un tiempo esto en su modo de vida.

Lo de Matías Acevedo Rossi, joven platense al que le faltan dos años para terminar la secundaria, tiene algo de eso.

“Desde muy chico -más chico, aclara entre risas- me empezó a interesar generar dinero de diferentes maneras. Desde que tenía 8 años hacia libretas y la vendía a mi familia. Me gustaba el intercambio, esas cosas. Me pareció un mundo fantástico. Cuando leí que el bitcoin tenía un valor histórico de 30 mil dólares me empecé a meter en ese mundo, empecé a leer, me fui informando”, le contó a Tecno.

Los padres lo apoyaron y en solamente dos semanas logró una ganancia de 10 mil pesos. “Yo quería pagarme mis cosas, las salidas, un helado. Pero cuando mi papá que no entiende mucho vio lo que hice me dio plata para que invierta”, relata divertido.

Por supuesto, no todo es soplar y hacer botellas. O abrir el celular y comprar criptos.

“Por día estaré unas 6 a 8 horas. Me gusta mucho. Entre que te despertás, leés las noticias, de Twitter o de medios especializados, análisis de mercado que hacés, tanto de bitcoin y de otras criptomonedas que te gusten. De diferentes indicadores bursátiles como Standard and Poor’s o bonos del tesoro de Estados Unidos. Hay un montón de índices que uno mira antes de empezar a hacer trading”, explicó Nicolás.

Matías contó que empezó a aprender en la pandemia. “Cuando me sentí listo metí unos 150 dólares, que conseguí vendiendo un celular y comprándome uno más barato. Contaba con la aprobación de mis papás, por supuesto, al ser menor no puedo abrir una cuenta propia. Y tenía en claro que como en toda inversión podés perder. Se invierte lo que estás dispuesto a perder”, detalló entusiasmado sobre su experiencia.

Mal no le fue: en poco tiempo duplicó su inversión inicial y apuesta a un 2022 de crecimiento. Pero aclara: nunca sacó nada de sus “billeteras”, todo se sigue invirtiendo.

“Una vez que empezás a ver eso comenzás a hacer trading, intercambio. Siempre se recomienda que al principio sean pocas criptos, y siempre mirando bitcoin que es la que mueve el mercado. En mi caso lo tomo como un laburo, como algo en serio, que me gusta, y que me puede dar una buena renta. Es clave que estando en Argentina, con un peso muy bastardeado, aunque el dólar tiene una inflación importante en el mundo, a nosotros nos sigue sirviendo”, contó Nicolás.

La clave antes de invertir: estudiar las tendencias

El análisis técnico es importantísimo. Chequear la moneda en sí, las tendencias y el mercado. Y en análisis fundamental que son las noticias, lo que pasa afuera y que puede generar algo positivo o negativo en una moneda.

“Es una buena fuente de ingreso pero es como todo, tenés que saber. No es tan simple. Podés tener ‘suerte’, sí, como en el casino. Pero acá, si no estudiás, de un momento a otro podés perder todo”, aclara Nicolás. Para comprar y vender se usan los Exchange -como Binance, Kucoin o Huobi- y para ver precios y monedas nuevas hay plataformas populares como CoinGecko y CoinMarketCap.

Lo más práctico es que se pueden ingresar los pesos y convertirlos a dólares “cripto”. USDT es el más común, aunque también está DAI.

Pero hay una diferencia clave entre los perfiles de estos criptoinversores. Nicolás, más arriesgado, apuesta a hacer “intercambios” diarios para generar una ganancia. Lo de Matías es más conservador, cercano a los “holders”.

Invierto 2 horas en analizar el mercado, ver inversiones a futuro. Veo proyectos nuevos. Para invertir tenés que conocer los proyectos, investigar lo que va a pasar, si es rentable o un boom del momento”, explica Matías.

“Con el trading es más especulación financiera. Eso te genera dinero instantáneamente. Lo que yo hago es analizar el gráfico, y en una semana comprar, porque hay una tendencia bajista. Cuando creés que ya está llegando al pico, vendés. Lo mío es más tipo holding”, detalló el adolescente de La Plata. Actualmente habla de dos proyectos, los largo plazo, como bitcoin o ethereum. Monedas “más estables” -”pero no son estables eh, suben y bajan”, aclara entre risas- y otras que pueden ser más volátiles, como Shiba Inu.

Nicolás, que no solo mantiene su casa sino también a un hijo, explica cómo es su sistema de inversión diaria.

Laburo en base a una estrategia y al riesgo que quiero correr. Generalmente hago trades con riesgo 1:3 (uno de pérdida por tres de ganancia). Luego a fin de mes hago una sumatoria de los trades que hice y los que siguen en curso y saco el % de ganancia o perdida del mes”, explica con términos difíciles de seguir para los neófitos de las criptos.

Por suerte logra explicarlo un poco más en criollo: “Cuando haces un trade vos ponés orden de compra y luego marcás el SL (Stop Loss, o “frenar la pérdida”) y el TP ( Take profit, “tomar ganancia”). En mi caso el porcentaje de ganancia (take profit) tiene que ser tres veces al de la pérdida. Si no puedo llegar al 1:3 y estoy bastante confiado que un 1:2 puede andar voy también. Pero sino ya no hago el trade.

Así se ve uno de los gráficos con los que trabaja a diario. En del detalle se ve que la relación riesgo/beneficio es de 2.97. Casi los tres puntos que busca Nicolás.

Matías tendrá 15 años pero habla como un veterano de las finanzas. “Mi próximo objetivo sería generar un capital bastante grande al terminar al secundaria, para no ser esclavo del sistema. Mi consejo es que empiecen. Nunca es tarde. Que lo hagan, que no se frustren. No hay que bajar los brazos y nunca es tarde para empezar. Es tarde para no empezar. El mundo está cambiando y es hora de que nosotros cambiemos con el”, afirma sin dudarlo.

Pero al igual que Nicolás, afirma que hay que interiorizarse en el tema. “Hay que leer, informarse. Y cuidarse de las estafas. Saber que es una inversión y que te puede ir mal. Hay gente que mete más de lo que está dispuesta a perder”, concluyó.

Matías tendrá 15 años pero habla como un veterano de las finanzas. “Mi próximo objetivo sería generar un capital bastante grande al terminar al secundaria, para no ser esclavo del sistema. Mi consejo es que empiecen. Nunca es tarde. Que lo hagan, que no se frustren. No hay que bajar los brazos y nunca es tarde para empezar. Es tarde para no empezar. El mundo está cambiando y es hora de que nosotros cambiemos con el”, afirma sin dudarlo.

Pero al igual que Nicolás, afirma que hay que interiorizarse en el tema. “Hay que leer, informarse. Y cuidarse de las estafas. Saber que es una inversión y que te puede ir mal. Hay gente que mete más de lo que está dispuesta a perder”, concluyó.

 

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